CAFÉ EL SALVADOR
Proveniente de la prestigiosa cordillera Apaneca–Ilamatepec, este café salvadoreño destaca por la dedicación artesanal de los pequeños productores que cultivan cada lote a mano, cuidando cada detalle desde la selección de las cerezas hasta el secado en patios tradicionales.
Su perfil en taza es sedoso y equilibrado, con una dulzura natural que recuerda al chocolate negro y la almendra tostada, acompañada de una acidez suave y redonda. El resultado es un café elegante, de cuerpo medio y final prolongado, ideal tanto para espresso como para métodos filtrados.
Un origen que combina historia, terroir volcánico y una tradición cafetera profundamente arraigada. Perfecto para quienes buscan una taza con carácter, suavidad y matices que invitan a disfrutar sorbo a sorbo.

